miércoles, 17 de diciembre de 2008




Hola blancuchilla mia, hoy me he acercado un momento a ver a tu vecinita, a tu compi de verja, a nuestra amiga Wanda, ese pedazo de pastor alemán tan divino, que fue tu compañera en casa y rival fuera de ella.



Wanda es mi terapeuta preferida, cuando estoy de bajón, allá que me voy con ella, esa mirada, ese pelaje tan diferente al tuyo, que ya va cubriendo el tiempo de canas, me encanta acariciar su pelo y hacerle mimos... tocar su pelo es como estar un poquito más cerca de ti.



Quien nos iba a decir que Wanda, la perrita vecina de la que tantos celos tenías, por la que te volvias loca cada vez que iba a cuidar de ella cuando sus amitos faltaban... esa misma, iba a ser la que me diera el consuelo más hermoso por tu pérdida.



Es curiosa la vida




No hay comentarios: